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Poemas y Cuentos de Panama
Saturday, June 23rd, 2007La lluvia en Panamá
Por: Marissa Pinzón (derechos reservados)
Es una tarde azul y soleada observamos felices, estamos en la tierra que enlaza a el mundo, la tierra que cuenta con aves, mariposas, monos y otros animales que de otros lados ya están extintos. En donde vemos dos mares, miles de montañas, ríos, lagos y árboles gigantes. En donde el sonido de la selva lluviosa es inconfundible, y en donde la temperatura es casi la misma todo el tiempo, pero con confianza se puede mencionar que allí viene el agua.
Oh! va a llover, así que solo nos queda poner todos los sentidos a funcionar en busca de una predicción, cuanto faltara para que llegue la lluvia? Es muy fácil de saber al ver las nubes grises aproximarse, o por el peculiar olor a humedad, el sonido violento de las hojas en los árboles chocando unas contra otras, los rayos que nos asustan y los truenos que se acercan. Tambien podemos sentir que pronto lloverá no solo en nuestro rostro al rozar con la brisa, sino en todo el cuerpo al compás de la tierra que parece temblar. Asi mismo como nosotros lo sentimos, los animales también lo perciben y corren o vuelan en dirección opuesta a la tempestad. Cuando las primeras gotas comienzan a caer sobre el suelo verdoso, el olor de la tierra caliente con el agua que se evapora se torna mas fuerte. El retumbe de los truenos ahora esta sobre nosotros.
El poderoso viento nos trata de empujar y por supuesto nuestros cuerpos se comienzan a mojar. Al cabo de unos minutos de fuerte torrencial y de seguir caminando sobre los charcos de agua, se ve que empieza a escampar. Seguimos nuestro sendero tratando de cubrirnos bajo la sombra de los frondosos árboles que detienen las gotas.La lluvia que con tanto ímpetu vino así mismo se va. Los truenos se escuchan cada vez mas lejos, las luces de los rayos ahora son solo reflejo. Un clima fresco y unas cuantas gotas mas, es todo lo que nos queda de una lluvia torrencial. Ya hasta nuestras ropas se comienzan a secar, puesto que en el cielo detrás de las nubes, nuevamente el sol brillara.
